sábado, 19 de noviembre de 2011

"Cuento de las Cuatro Estaciones"



Un retazo de algo viejo. Tiene ya como 4 años; quizás más. No recuerdo cuándo lo escribí, pero si recuerdo que fue posterior a leer "La Pasión Turca", un libro cuya estética literaria me marcó un tiempito. Ahora, revolviendo papeles, lo volví a encontrar.
Recuerdo haberlo publicado, creo, en algún lugar más. Si mal no recuerdo, incluso en un foro de Ogame, pero la verdad se me hace difícil recordar ya dónde precisamente.

 


Preludio:

Si... A veces suele suceder. Creo que estas cosas un@ no se las espera cuando todo empieza. Siempre vemos a la otra persona como alguien especial, alguien unic@ y fuera de serie. Incluso llegamos a decir que es "lo mejor que me pasó en la vida", y que "agradezco a las desgracias del pasado, de lo contrario no sería quien hoy soy en realidad, ni estaría a tu lado".




Primavera:

Creemos que podemos amar de por vida. Morir de amor, de dulzura. Ya no vemos como antes entonces, cuando todo empieza. Ya no. Somos otras personas, vemos diferente, sentimos diferente, y nuestro pasado lo pisamos, sin piedad, sin remordimiento, lo condenamos. Ya, lo que antes era guerra y poder y un nuevo amanecer, caiga quien caiga, ahora es otra cosa, y los problemas del mundo ya no nos tocan. Volamos, "tú y yo", alto, muy alto, más allá de las nubes, como aves. No queremos ni tenemos nada que ver con las peleas de los mortales.
Sólo hay para nosotros una búsqueda de un lugar tranquilo donde vivir, y el sueño de algún día (o no) ver a pequeñas copias del rostro de quien amamos correr los suelos lustrados de algún lugar, y resbalar tonta y chistosamente. Comer chocolates sin engordar, encender la tele solo para pensar que es una basura y marearnos y hundirnos en los ojos de quien está a nuestro lado, probar cerezas de sus labios, y vainillas de sus manos,... sentir que el tiempo es injusto y se pasa rápido, y temerle a la muerte más que a una factura de teléfono (que obtuvimos así gracias a él/ella), porque el teléfono va y viene, y la muerte en cambio nos quita a nuestro ser amado de nuestro lado. El tiempo nos roba momentos, nos roba tiempo suyo (de él/ella), pero nuestro.
Que bello, que lindo, ver crecer las flores en pleno invierno, o sentir el placer del sol cuando todos se achicharran con 45º a la sombra. Y si hace frío traer mantas para enterrarnos abajo juntos, mintiendo que la temperatura es fiebre en verdad y así faltar a donde sea, que solo se cura con mimos.
Que cierto. Cada uno con sus manías, pero todos con algo similar.

Verano:

Y vienen los planes, las salidas más lejos, las cosas complicadas pero hermosas. Cada vez tejemos más redes juntos, y nos complementamos más. Descubrimos todo lo descubrible del otro, y no dejamos nada. Aún si eso significa no dormir días seguidos, queremos saberlo todo, y todo nos parece hermoso,...aún si en otro tiempo lo vimos como un defecto. Ahora en cambio le vemos algo útil en plan maestro de título "Nosotros". Si, lo vemos como algo perfecto. Ese defecto o cosa extraña TENÍA que estar ahí, porque si no, nada sería tan hermoso. Eso nos sirve juntos. Y si duele la cura está en las palabras y los besos de él/ella.
Ahora corremos. Ahora saltamos, viajamos, nadamos, nos movemos. Tan rápido como sea posible, no sea que alguien más quiera tocarnos y/o atraparnos con alguna red. Nadie debe ni puede o podrá romper nuestro hechizo, nuestra burbuja. Ahora estamos juntos, y "por siempre".
Nos falta poco para el anillo. Lo tenemos guardadito, sin que el otro se entere dónde. A cada instante queremos darlo, pero siempre "es mejor ver luego a qué viene. Se pone mejor cada día y quiero estar segur@".
Pero Dios,...como lo disfrutamos, no tiene idea nadie. Y si algo sale mal, si hay alguna discusión, se arregla con chocolates o en la cama o el sillón,...o con una película en el cine (si,....ESA que tanto queríamos ver juntos...¿o acaso no somos iguales y nos complemetamos a la perfección?...somo almas gemelas, claro).
Dulce tiempo que jamás va a terminar,....

Otoño:

...y sin embargo como te extraño, tiempo querido. Pero no. Si alguna vez me da tristeza o ganas de llorar, no es él/ella, soy yo, que no me adapto, que no veo bien las cosas. Si, tengo que esforzarme más. Tengo que demostrarle que mi amor es el más fuerte, el mejor, que nadie puede darle más cosas ni mejores que yo, y que nadie se entregará más. Tanto así amo que te entrego mis armas. Tomá; si algo puede matarme es esto. Por eso tenelo vos en tus manos.
...
Es decir. Si algo puede matarme, tenelo vos, porque a vos confío tanto de mí que decir mi existencia entera es poco. Te daría mis entrañas, mi inconciente, mi ser entero. ...Y a su forma, según cada uno, mi útero, o mi capacidad para tener hijos. Soy de ti. Tienes mi vida. Amame más, por favor, que hace frío. Tu calor ya no es como antes,...cierra la puerta, y no dejes entrar a los de afuera, amigos o enemigos, pero al mismo tiempo no te prives de dejar entrar a quien tú y solo tú quieras.
Yo ya dejé mis amigos. No me sirven...aunque los conozca hace 23 años (más de los que tengo de vida). En ti encuentro mi mundo. A veces hay nubes, pero si cierro los ojos e imagino que se van, pues se van. Me acurruco en tu pecho y ya no más.
No me pongas cara triste. ¿Te lastimé? Ay, perdón...¡a mi me duele más! y no es mentira. Si te veo llorar, siento que asesiné a Dios, y merezco el infierno. A veces juego con cuchillos pensando en si debiera matarme. Te amo, si tú mueres, yo moriré peor. Tu dolor es el mío al cuadrado...
(dolor...dolor. Una nueva palabra que nunca pensé que existiese en nuestro mundito aparte. Ahora se incorpora como algo extraño. Un enemigo contra el que ni tú ni yo, nación aparte, tenemos armas. Vino, y no sabemos qué hacer, ni si se quedará o no.)

Ahora nuestro cristal está fisurado. Nuestro espejo que nos devolvía solo felicidad al mirar en él no es el mismo. La imágen está alterada. Pero es lindo verlo igual a veces (a veces...porque algunos días ya no lo miramos. Venimos cansados del trabajo y de los estudios. Solo queremos dormir en los brazos del otro, o a veces solos.)

Invierno:

...Aunque hace ya 2 noches que no duermo a tu lado. ¿Dónde andas?... Tienes amig@s nuevos. Son agradables. ¿Algun@ tiene pareja?... No, no. No es que te persiga. Jamás. Solo por curiosidad.
Y dime...¿me amas? "respuesta X...a lo que sigue: Yo más amor mío".
Pero ya no todo es como antes. Ya no me llamas tanto. No me envias mensajes o mails, ni poemas (aunque sean escritos por autores famosos y no por tus manitos lindas...que no sé ya dónde andarán). No haces garabatos diciendo que soy yo con esa prenda que me regalastes, ni comiendo espaguetis como "La Dama y el Vagabundo". No. Ahora solo hablas de otras cosas. Reimos juntos, pero me parece que tu risa es de vidrio pulido, y la mía también. Adornos, pero no reales.
Por dentro me corroe la angustia. Te amo....¿pero tú cuánto a mi? ¿Me habré pasado con lo que te di? ¿o por el contrario alguien te da más que yo?... ¿Habré dejado de darte lo que de mi te gustaba y lo que te enamoró?...¡¡Por favor dimelo...!! Siento mis manos congeladas, y mis lágrimas, que ya no te muestro, son de tinta china de delineador (porque ya no sé cómo atraer tu atención...que te gustaba natural antes).
Y si otr@ te gusta...dimelo igual, que te amo de todas formas.
No me dejes. Por favor, no me dejes. O dejame y olvidate de mi, para que tus amigos no digan más, ni hablen más. Si te molesta o te invade mi nombre, dejame. ¡¡ Y no me lastimes más por favor!! Me estás matando. Nunca te he hecho daño, pero tú me traspasas con lanzas a veces y me clavas en la pared. ¿Qué he hecho para eso? ¡¡Dime!! Y no, deja...no grito. Disculpa. En serio. Olvidalo, no es nada.
¿Yo?...Estoy bien. No me pasa nada. Mira como sonrio. A tu lado soy felíz... (...si, pero ¿me quieres?...seguro que si, pero no sé,...¡no sé!).


Eclipse:

Deja ya. Ya no sé si te amo o no. Pero si sé. Te amo. Me muero por tí, pero quiero irme. Me duele. Me parte el alma. Algún día nos volveremos a ver, y volveremos a empezar. QUe donde fuego hubo cenizas quedan... (eso a la gente normal, porque mi amor por tí siempre fue una fogata a tal punto que podía derretir hierro en ella....duradera, fiel...eso fue).
Deja ya. Mirame. Por favor, concedeme tus luceros, pero no me digas nada que mi alma se quiebra como el vaso de vodka.
Ahora en mi mesita siempre hay alcohol. Ahora ya no duermes en mi cama. Te has vuelto a tu hogar,...y yo me quedé aquí. Mirando los rincones vacios de ti, cómo se mueren los fantasmas de nuestros recuerdos de tristeza al extrañarte. Yo te extraño, pero no lo diré ahora. Mejor cuando sea propicio. Me verás como débil, como estúpid@. Siempre fuistes mejor y más inteligente. Sacabas menos nota para hacerme sentir bien seguro. Pero eras luz. Mi luz,...y lo sigues siendo.
¿Pero qué digo?....tengo que aparentar que te odio. Llamaré a mi amig@ y le contaré, solo para que te insulte en mis oidos y me haga olvidarme...aunque sé que lloraré luego.


Despedida:

Así, tú y yo nos encontramos, y tú y yo nos separamos. Con cosas lindas, con cosas feas. Nuestro camino fue...pero no sabemos bien qué fue...ni si se repetirá o no. Me hubiese gustado que me dijeses más seguido que me amabas.
Siempre que hay un encuentro hay una despedida. Es una ley universal. Nunca creí en ella, pensaba que yo era la excepción. Ahora entiendo que el universo es un maestro implacable, aunque amable. Aunque ame a otra persona, siempre serás a quien más amé.


By A.H.  ?/?/¿2006-8?


Dedicado a vos, Nathy (también). La verdadera, ya que yo siempre a tu lado seré la falsa.
De tus manos aprendí tu estilo, que ahora es mío a mi forma. Me diste, con nada, lo más importante.

martes, 15 de noviembre de 2011

"Autoengaño,... ¿Quizás?"

"Como si no nos hubieramos amado

Como si no hubiese estado así"




(...)




"Sin decir nada. Sin poder despegarme de ti"


Hace ya unas semanas que, como siempre, el demoledor peso de tu realismo (a veces absurdo, a veces faláz) cayó sobre mi espejo mágico (y lo hizo añicos). Aquél espejo, maravilloso, brillante,... Quizás una de las pocas cosas que en mi mundo, árido y frío, podía llegar a emitir algún tipo de luz. Quizás, tal vez, incluso devolverme una imágen en la que creer. Algo con lo que soñar, y por lo que luchar.

Era mi hogar. Aquella dimensión, acaso ficticia, supo ser mi hogar. Y mi techo. Reconfortarme aún en mi conciencia de mi soledad absoluta, y hacerme confiar, al fin, en mi (y en vos también). Y caminar ya por éste mundo, sin llevar coraza de acero o cuchillos entre los dientes.


Porque al verme yo en ese espejo, la imágen que éste me devolvía era tan fantástica y descabellada, tan ambiciosa, tan única, como sólo lo puede ser tu presencia en mi habitación, aunque más no sea en una foto; la imágen de "vos y yo" de la mano, juntos.


...


¿Y qué más da...? Pero era tan mágica...






Y sin embargo tus palabras fueron tan francas, y tan consistentes y poderosas... Porque, "¿Y si cuando pasemos más tiempo juntos nos damos cuenta de que no somos más que buenos amigos?", "Creo que lo peor sería autoengañarnos, queriendo creer que el otro es precisamente todo eso que queremos, todo lo que amamos y necesitamos, cuando en realidad no compartimos nada. No compartimos eso que nos es esencial a cada uno por su lado, para amar, ... No compartimos ni los colores."

Lo peor sería autoengañarnos. Casarnos, quizás tener hijos, quizás no,... Y de pronto, un día al despertar con la plena conciencia, como quien despierta de un sueño (o tal vez una pesadilla...), darnos cuenta de que en nombre del amor hemos renunciado al amor, y en pos de un cariño, un salvaje y primal instinto, y un caprichoso querer, nos convencimos a nosotros mismos que realmente lo queriamos aquello que no habríamos escogido jamás de otra manera.
Darme cuenta, darte cuenta,... De que realmente preferimos drogarnos con una mentira y quemar nuestras vidas, antes que afrontar la verdad.

Entonces,... ¿Es eso amor? (amor mío...) ...
Y si lo es, entonces, ¿Cómo o de qué manera es posible mezclar la mentira y el amor? ¿Cómo admitir el doble pensar? ¿Es eso realmente amor (aquél amor que desde chicos, vos y yo, soñabamos tan puro, y hoy nos es extraño y hostil, enemigo a nuestra relación, y algo gris)?

No sos ese hombre callado y fuerte, pero hablador. Ese soldado sin patria con corazón de hierro y de masapan. Ese eterno "extraño" al mundo, y a la vez tan familiar (y familiero). No amo cuando te ahogás en un vaso de agua, ni cuando me recriminás mi apatía social y mi rebeldía, y por las noticias que no veo (en comparación a tu exceso de sociabilidad, y tu televisor eternamente encendido en tu habitación). Ni amo tu temor a la "oscuridad", ni tu recato, ni tu mundo prefabricado y ordenado.
Y, con toda seguridad (lo sé. Realmente lo sé), sé que no amás ni soportás, acaso, vos mis sombras. Mis noches de angustia muda y estoica, mi hablar constantemente en silencio, o mi antisocialidad. Sé muy bien, también, no te resulta sexy que vista siempre de negro (vos, rana del Amazonas), ni comprendés mi incapacidad para asociar nombres, o ciertos problemas míos.

Lo sé,... Lo sé. Pero me pregunto, ¿hasta qué punto realmente lo sé? ¿Hasta qué punto realmente lo sabrás vos?
Y si lo sabemos, si acaso realmente tenemos conciencia de ello, ¿Por qué...?
¿Por qué me juego el todo por el todo, sin querer ver que al final me espera aquello que ya sé, y apuesto así a una causa de antemano perdida? ¿Por qué? ¿Por qué me empeño a construir sobre arena? ¿Por qué sacrifico mi ser para darle placer a mi ser, ignorando que soy toda una, y que tarde o temprano tendré que pagar la cuenta de mis acciones (estúpidas)?
Metir... Mentirme... Mentirte... ¿Es ésto realmente amor?
No lo sé,... (aunque real y tristemente, lo sé)

By A.H.

"Miscelánea 2"

(... Hoy se repite una noche, una escena, solo que en distinto escenario. Sea pues, me cito a mí misma... )


-------------------------------------


After:
Si, es raro que yo escriba historias. Más aún, es rarísimo que yo escriba poemas. Pero si es común que yo vomite, con más aire a monólogo o menos, lo que tengo dentro. ¿Por qué? Porque es la forma que tengo de dialogar conmigo misma, al tiempo de dibujar lo que siento con toda la sinceridad y el más cruel lujo de detalles que pueda.
So,... Como es eso lo que puedo ofrecer, entonces ésto.





"Miscelanea 2"

"Suicidio,..."

No.

"Suicidio antes del suicidio. De la muerte."

Ahora quizás va queriendo,...

--------------------
Dicese que dijo Silo una vez, una de sus inumerables veces que dijo algo (alguien con quien estoy profundamente enemistada,...): "Quien muere antes de morir, no morirá jamás". Creo, todos sus seguidores comprendieron que se refería en ese entonces a que, quien muere en cuerpo antes de morir en espíritu, especialmente en el espíritu colectivo, en realidad jamás morirá. Jamás será olvidado. Su memoria perdurará y perdurará. Su nombre seguirá vivo. Y cada quien que lo recuerde aportará con su propio aliento, con sus propias pasiones, vida y potencia al ser que ya no está más en éste mundo.

Pero,...
Pero...
Pero.


Pero ¿qué hay de quienes mueren antes de morir (entonces)? De esas personas que habitan ese espacio insondable de la noche, ese pedazo de tiempo sin reglas, sin parámetros claros. Ese lugar temible dentro de la realidad que convive con la desesperación y la locura; y que, triste y posiblemente, ya habrán muerto antes de despuntar éste próximo sol.
Pero qué importa, si acaso ya están muertos. Muertos desde antes. Desde hace mucho tiempo. Algunos quizás lo sepan. Algunos, quizás, incluso hayan asistido a sus propios funerales,... Y otros aún ni siquiera lo saben, ni lo sabrán jamás, hasta que ya sea demasiado tarde.
Algunos,... Hasta decidieron suicidarse en vida, para luego ir muriendo lentamente.

Aquellos,... Quienes han abandonado toda esperanza. Para quienes el mundo ha perdido todo sentido. Que ven pasar los días y las noches como autómatas, como no muertos. Como almas encerradas dentro de un cuerpo, una carcasa, una caparazón en constante decadencia, putrefacción, y corrupción.
Que son ajenos a los sentidos, pero que ven con nostalgia y profundo pesar cómo otros pueden sentir placer (que lo anhelan, que casi lo tienen ahí, sobre la piel,... y sin embargo son incapaces de alcanzarlo, de contactarse con ello). Solo el dolor físico puede apenas sacarlos por unos breves instantes de ese pesado sueño, ese sopor colosal que les adormece el corazón y toda razón y humanidad.
Para ellos, la vida ni siquiera entra dentro de sus diccionarios. Ellos solo ven pasar la existencia, esperando el mañana,... el mañana que suceda al mañana. Esperando,... Esperando sin esperar. Esperando... ¿la nada? Esperando. Siempre esperando.
...
¿Qué hay de ellos?... ¿Quién los recuerda? ¿Quién alguna vez se dedica, aunque sea tan solo un segundo, a pensar en ellos? A darles vida al incorporarlos a la propia. Al darles presencia y volverlos de la nada un objeto, y de objeto en humanos.
Ellos, que realmente han muerto antes de morir, quizás muchos de ellos no vivirán jamás (¿irónico, Silo?... Pero vos también tenés tu cuota de razón).

El frío eterno. La oscuridad más densa y de extensión más incierta. El tiempo infinito,... mientras que afuera el tiempo corre (y se incendia).

¿Quién, quién?
Pero tampoco busco una respuesta. Ésta noche, un poquito en parte, yo vuelvo a querer ser parte de todos ellos. De volver atrás. De dejar de tener vida propia, para volver a tenerla de forma artificial. Y luego dejar de tenerla de forma artificial, para solo tenerla en cuerpo. ¿Y luego?,... Quién sabe. Quizás solo falte valor. Un poquito de valor y,...

El camino de todos. De todos aquellos que lo hemos vivido. Y ésta noche, yo, con un pie de nuevo en él.

Hasta qué punto, Mariano, vos sos todas mis razones. Y hasta qué punto he logrado construir de nuevo (¿alguna vez las tuve?) yo las mías propias,... Tanto como para que mi mundo no se tambalee cuando algo del tuyo tiembla, aunque sea por mi causa.
Creía saberlo hace un tiempo atrás. Y creía que en el peor de los casos podría sobrevivirte. Hoy comprendo que quizás no. O de lo contrario, ésta puerta, éste umbral (marcado tantas veces por mi cortaplumas, por mis uñas, por mis golpes, por mis cigarrillos, y por todo lo mismo de otros tantos incontables otros), no volverían a ser parte de mi paisaje.

-----------

*Me fumo un cigarrillo más*
Ya estoy como nueva. Fue solo un día pesado. Una noche dura. Una bofetada nada más. Una estupidéz mía.
Mañana será otro día.
Dulces sueños Mundo y a la cama.

[pero quienes murieron antes de morir siguen allí, en las sombras. Debajo de mi cama. Detrás del espejo en el que me miraré mañana. Adentro de mi monitor. Nadando en mi café... Y nadie, nadie, se detiene a recordarlos. A mirarlos.]







(OFF: Restos de cenizas de la noche de ayer, y retazos del día de hoy. De ser una boluda. Restos de,... Todo un poco.
Restos de egoismo puro, de nuevo, también. No podría ser de otra manera.)

"Desilusión,... Locura"

Pero es mentira, ¿Verdad?...
Es mentira. De verdad es mentira. Mentira y nada más (no, no más... No).

No existen los príncipes azules (aunque eso ya lo sabía). Nadie te va a salvar en el último minuto, ni te va a venir a socorrer cuando todo se prenda fuego y no haya más nadie. No existen cuentos con finales felices que se hacen realidad, ni cuentos de hadas, con zapatitos de cristal y calabazas mágicas. Y si acaso alguna vez los hubo, si tal vez, entonces en una época anterior y muy remota, con toda seguridad hasta la última hada que hubo disponible para realizarlo debe estar ya muerta hace mucho tiempo (¿de angustia? ¿de agotamiento? ¿de pena?... De pena. Muerta. Muerta).


Fuí una ilusa. Cuando me acurruqué a tu lado aquella tarde, cuando creí que eras mi única piedra firme en un mar de perpetuas sombras. Un mar profundo y agitado, siempre agitado, plagado de bestias monstruosas que aparecían cuando cerraba los ojos. Una ilusa cuando me sentí una niña perdida que encontrare un claro sin ruido en tus ojos, en tus manos; aire... No vi, no advertí, acaso en mi interior adrede no quise notar, tu imágen lejos de ser fuerte y brillante, nítida, estaba tamizada del estruendo del caos. Aquél mismo que me rodeaba, y desdibujaba todas las cosas (como tu rostro... pero yo te veía claro como un amanecer limpio) en borrones miserables.

Tu existencia. Manchada. Alterada. Deformada. No "tu".
Pero yo creí... ¡¡Yo te creí!! ¡¡A vos!! ¡¡A vos!!... Al mundo... a... lo que debía ser (tenía que ser)... a... ¿algo? ¿Creí?...
Pero ya no puedo saberlo. Ya no puedo verlo. Porque todo es una ilusión, y avanza hasta introducirse en mi cerebro.
Ya mis memorias no son mías, y cuando intento tenerlas, se desvanecen. Ni mis sentimientos me responden como propios. ¿Qué es amor? ¿Qué es ira? ¿Qué es esperanza?... Cuando creía en voz también creía saberlo... Pero ya no me acuerdo. Solo queda el resto de tu contorno, borroneado. Un leve eco del olor de tu cuerpo. Un atizbo fugáz de tu sabor... El mundo.
Todo, lentamente, se fue reduciendo a la nada. Y cuando vos apareciste, creí que eras mi último pedestal. Pero la ilusión te atrapó, y vos que pasaste a representar un ancla, un resto palpable de lo que ya en mi vocabulario no existía, también te fuiste deshaciendo. Y yo me fuí quedando sola, con retazos de vos. Con pedazos de tus sonidos. Con un poquito de tu calor... Un poquito...
...
Porque... es mentira. Siempre nos enseñaron la mentira.
Ni Blancanieves despertó de su sueño envenenado, ni Caperusita sobrevivió al lobo. Ni hubo manzanas para la abuelita, ni príncipe para Rapunsel.
Jamás nadie miró a los ojos a una muda estúpida que en su interior era una sirenita; una loca salida de un naufragio, ni... ni vos... ni vos fuiste real (aunque creo recordar cuando hacíamos el amor entre risas... Creo).
...
Ayer tuve tu mano por última vez en la mía. En aquella ficción de aquél café, en donde en algún sueño tal vez, o algún cuento idílico, nos gustaba encontrarnos y quemar las tardes con lentitud y placer.
Tu mano... Lo último que en éstas semanas quedaba de vos, aunque ya no llevabas el anillo (nuestro anillo). Hoy desperté, y ya había desaparecido. No estaba junto a mi, rodeando mi cadera.
Y ahora que vos, lo último que existía de éste mundo (para mi) ha desaparecido, sé que la ilusión no va a tardar en tomarme a mi también. Ese horrendo mal que a todo devana y deshace... Seré devanada y deshecha yo. ¡Vuelta jirones! Pensamientos,... sentimientos...
Nada.
Seré... Solo una mentira. Quizás la única que fue verdad.

By A.H.


05:40 (-3 GMT)

20/07/11 


Pili... No te caigas. Estoy con vos. Tu amiga está con vos, como desde el principio de ayer.

"Supe demasiadas cosas"

Y supe amarte. Supe amarte estando sola.
...
Supe amarte a vos. Supe amarte aún cuando no creías en vos, o cuando ya nadie creía en tu ser, en tu esencia. Cuando ni aquellos amigos tuyos de las apuestas a las que acostumbraste las tardes de tus domingos, antes de los atroces lunes, hubiesen puesto a tu favor siquiera dos monedas.
Supe quererte aunque estabas caído. Aunque no querías salir de tu guarida. De tu habitación. Aunque perdí días en tu puerta más de una vez, esperando que me abrieses, y siempre era otro/a la que atendía, diciendo que no tenías ganas de nada.
Supe estar entera a tu lado, a tu disposición, en el silencio e incluso en la oscuridad, en aquellas ocasiones en las que no querías ni verte al espejo, ni escuchar tu voz, ni saber nada del mundo. Porque para mi eras todo... Y aunque te cayeras a pedazos y solo quisieras dormir para no ser conciente de nada, para mi eras el sol. Eras mi todo. Eras mi motivo de existencia.
Supe amarte... En mi cama sola, vacia de ti, fría. Entre mis sábanas acurrucada yo, anhelando tu espalda, o tus brazos rodeando mi cintura. Extrañando ese perfume tuyo, esa droga que emanás constantemente, esa voz grave que resonaba en tu pecho cuando yo apoyaba mi oído contra el mismo. Los latidos de tu corazón. Tu debilidad de simple mortal. Tu individualidad de mero hombre.
Supe soñar con vos durante largos meses de invierno aún en pleno verano. Supe abrazar con pasión desenfrenada fantasías con tu persona, y darte el título de ser el único que en todo el mundo podría llegar a tener tanto de mi. Tanto como mí misma.
Supe coronarte señor de todo mi universo, y defendí mi teoría heliocéntrica con ferocidad y hasta con violencia extrema (porque... mi sol eras vos. Lo dije. Te lo dije... pero ya no te acordás...).
Supe estar en todo. Supe volverme más amiga de tu madre que tu misma hermana. Y pasarme noches de infiernos en el vacio absoluto de tu cuarto de huéspedes. Sabiendo que, a tan solo unos centímetros de cemento, a tan solo pulgadas de cruel arena, cal, y ladrillos, vos respirabas del otro lado un aire viciado y cargado de sombras. Ese aire que yo misma hubiese querido respirar, incluso con tus mismos pulmones.
Supe ser tu amiga, y seguir amándote en silencio.
Pero un día... algo cambió. Algo fue distinto.
...
Cataclismo. Desolación. Pérdida de valores, de sentidos.
¿Cuál es mi lugar en éste mundo?...
Supe... ¿supe?... Si, no sé cómo pero supe, amarte, incluso, cuando vos empezaste a amarla a ella.
Y cuando ya no estabas disponible para mi. Menos de lo que lo estabas ya antes.
Supe sobrevivir... Cuando a veces los encontraba en la plaza, fumando yo, y uds. caminando de la mano.
Supe hacerme a un lado. Reducir mi presencia, mi imágen. Dejar de vestirme para vos. De arreglar mi cabello como tanto te gustaba. De pintarme los ojos cuando sabía que iba a estar ella. De ponerme rimel en las pestañas, para no opacar las suyas.
Supe dejar de usar ese perfume que te encantaba,... ¿Para qué? Si a vos te gustaba el de su cuerpo. Pero igual supe ser ubicada, y por amor, considerar aquello que vos querías.
No sé cómo fue el día que me enteré que ella estaba embarazada. Ese momento, esa semana, es solo un espacio negro y vacio en mi memoria. Pero sé, por lo que se cuenta, que estuve a tu lado cuando tuviste miedo.
...
Vos jamás te diste cuenta. Quiero creerlo. Porque nunca me diste una palabra de nada. Ni siquiera una mirada significativa.
Ya no sé cuánto hace. Viví tu casamiento, y también mi entierro. Viví tus problemas, tus alegrías. Tus tristezas, crísis, y desengaños.
Al final... todo pasó. Todos pasaron.
Menos yo.
Hoy estoy sentada en éste café. Éste antro que supo ser nuestro nexo. En donde tu mundo y el mío colisionaron por primera vez. En donde dos realidades, quizá némesis la una de la otra, supieron darse la mano, y conciliarse entregándose su amistad.
Y mientras me fumo el último cigarrillo que me queda, en medio de quién sabe dónde, solo hay algo que me cuestiono que nunca supe: Dejar de pensar en los dos... Cuando es claro, vos solamente pensaste siempre en vos mismo. 


?/7/11

By A.H.



Retazos de algo que sobrevivió, quizá, sin ser escrito. Más basura para el montón.

"Artificial"

Día nublado. Lluvioso. Nauseas y dolor de garganta. Mareos. Fiebre. 2 semanas and going for more. Papeles viejos y no tan viejos. Notas. Dibujos. Escritos.
Algo para transcribir...



"Flor de plástico". Porque si. Porque es lo que vos querés. Aquello que vos esperás de mi. Lo que querés que sea, para vos y para el mundo. ¿O no es acaso lo que vos querés que yo sea?
Pero si, si lo veo en tus ojos; y acaso todo tu cuerpo, tu ser entero, y hasta tu alma responden que "si" a mi pregunta, y contribuyen a mi desengaño, y confirman mi orgullo.
Porque si. Porque es así. Y mentime. Mentime a la cara. Decime que te importa mi pensamiento, mis tristezas, mi sentimiento y mis vagas alegrías. Decime que tenés en cuenta mis metas. Que al menos te son relevantes mis intereses. Que me querés por lo que soy por dentro. Al menos... que me querés... Al menos sólo eso.
...

Cada día tu abrazo es más frío. Más sintético. Más cargado de una pasión bastarda, y carente de calor humano.
Cada día me siento más sola. Sola a tu lado, y abrazada a mí misma. Cada día se diluye más tu imágen en el espejo de mis ojos, como una pintura de acuarelas a la que le echaron agua encima. Y cada día las saladas y silenciosas lágrimas de mi interior la siguen humedeciendo, contribuyendo a su ruina,... Y así te veo, cada día, aún menos nítido. Cada día,... cada día. Cada día creo verte menos.
...
O cada día la anestesia que corre por mi sangre, la droga que domina y adormece mi espíritu, se disipa más, se quema en mi, y veo en realidad, o creo ver aunque no quiero (ni ver ni creer) tu imágen y mundo tal cual son. Así es,... Te veo ahora tal cual realmente sos.
Se disuelve el velo.

Flor de plástico. Si.
Porque voy de tu mano y corono tu vanidad. Porque adorno tus reuniones. Porque soy vistosa y agradable para tus amigos, e imperecedera, segura,... Aunque incomprensible e independiete. De tí y de todo. Del mundo, como si fuera yo un artificio. Una alhaja.
Casi parece,... Casi parece que no requiriese yo tu mano, ni tus palabras. Que estoy mas allá de tu atención. Que no basta con que para vos sea planta. Más que eso, soy de mentira.
Pero basta. Basta ya. Basta de todo esto,... y cortá mejor mi belleza, y arrancale la vida a este ser que a tu lado se mueve, camina, respira, y aunque no lo notes tambien siente y piensa. Porque tu forma de verlo realmente no va a cambiar, y es entonces que me queda solo decirte una cosa:

Soy un artificio,... (soy una alhaja,... y nada más.)


"Y vivieron felices por siempre jamás." ?/9/11
A.H.

"Tu puta"

Nada que explicar.


Gracias...
*se limpia los labios, aunque no queda en ellos rastro alguno de nada.* - histerica.


...
Ni lo pienses. Lo sabes. Lo sabes muy bien. Si acaso fui tu puta toda la vida.
De vos,... De vos, y en cada uno de tus dos mil rostros. Siempre he sido tu objeto de placer, y nunca otra cosa.
Jamas te importo otra cosa. Mi edad?... Mi condicion?... Acaso te importo siquiera en que momento me encontraste? Vos y yo lo sabemos muy bien.
De nada vale escucharte ya decir que no lo vas a volver a hacer. Que desde hoy todo va a cambiar. O que fuiste victima de tus pasiones, o que creiste ver otra cosa en mis ojos. Que fueron tus instintos, o mi perfume. Mis prendas, mi escote, o tu debilidad. Tu tristeza y tu soledad, o tal vez la mia. Mucho menos decir que fue a tu sentir un rejunte de ambas,... Mascara: deja de mentirme. Guantes: dejen de tocarme (y de meter mano como si fuera yo vuestra propiedad).

Porque ayer me robaste un beso, y hoy una caricia indecente. Y aunque mañana sea tan solo una palabra al pasar, Basta!!

Pero tampoco puedo pretender que lo entiendas. No puedo esperar de vos otra cosa. Porque alla a donde vaya, se que te voy a encontrar. Y porque digas lo que digas, o haga lo que haga yo, va a ser siempre lo mismo.
Porque no comprendes lo que es ser deseada. Que las miradas y los pensamientos de otros se infiltren en tu vida. Que se peguen a tu cuerpo y se resbalen por el. Que pendan de tus ropas como abrojos, y busquen ceñirse a tus curvas. Sentir como miles de manos invisibles pasan por alto toda tu humanidad, y que poco a poco te tironean hacia abajo. Hacia una pose, hacia un gesto. Hacia un sueño. Que te vuelven "cosa", y te arrancan el "ser" con las mismas ansias que te arrancarian lo que vestis.
No, no lo sabes. No tenes ni idea.

*sigh*
Pero es mi lugar en el mundo. El sitio que me toca. El precio de ser mujer.
Se que jamas este planeta va a dejar de recordarmelo. Pero yo tampoco voy a dejar de recordarle que no me voy a ir sin habermelo comido entero.

Acomodo mis faldas que nadie arrugo, y levanto la mirada otra vez. Mañana va a ser otro dia, y como todo nuevo dia, vos vas a estar en el. Pero estoy lista. Sos mi karma. Mi maldicion. Y yo... yo soy tu puta.


?/2/11


By A.H.

"Ánfora"

"11/2/06
Desde el comienzo siempre he sido tuya.
Como arcilla virgen en tus manos tú me moldeaste.
Con tu alma me diste la mía.
Con tu voz mis palabras.
Con tus ojos mi luz.
Con tu cuerpo y tu vida me fuiste dando el mío...
y la mía.
Me hiciste ánfora, y me cociste al calor de tu afecto.
Fuerte y resistente fuí para ti. Contenedora. Bella.
Protectora. Y mi vientre fue tu espacio.
...
Y hoy vienes con otra ánfora, y a mi, tu leal adorno,
me borras de la existencia a golpes de martillo.
¡No hay derecho!
Pero si lo hay, mi amor...
Porque desde el principio, siempre he sido tuya.

Y mis añicos los haces con dulzura de nuevo barro.
Y el barro, como todo barro, lo destinas al olvido.
Soy solo parte del suelo, tu piso, una calle,... nada.

By A.H."

"Felíz día de la Madre"

Felíz Día a todas las madres cuando sea que dicho día les toque. Escupanme, insultenme, desprecienme,... pero no dejen de tener cuidado con lo que hacen puertas adentro.
Y como impura bailarina de burdel les digo: "Gracias, y buenas noches"


Te odio. Porque nunca te pedí mi existencia. A ti, diosa implacable del día y la noche. A ti, inescrupulosa observadora. A ti, que puedes entrar y salir de mi alma a placer, y conocer mis pensamientos a fondo. A ti, jamás te pedí absolutamente nada. No, jamás,... antes de empezar a pedirte.

Te odio. Porque siempre estás esperando algo de mi. Porque se supone que siempre debo sonreirte. Porque se supone... Pero siempre se supone hacia ti, mientras yo me fundo en el olvido oscuro, en lo profundo de tu memoria.


Te odio por todos esos días que no fueron, y por todos aquellos que fueron de más. Por cada minuto de tu odiosa e insoportable presencia. Por cada palabra fuera de lugar, porque luego de eso la fuera de lugar fuí yo.

Por haberme querido encerrar en una jaula, y por luego haberme liberado. Por haberme querido proteger de los venenos del mundo y de los depredadores,... cuando el verdadero peligro estaba en casa. ¡¡Te odio sobre todo por eso!! Por no haberlo advertido...

¡¡TE ODIO!! Y cómo. Por hacerme odiarte de esa manera. Porque tus acciones despiertan lo salvaje de mi alma,... y porque mi alma fue moldeada con tus errores y en base a tus defectos. Te odio, entonces, por odiarme a mí misma.

Realmente te odio.

Te odio. Por tu estúpida inocencia, y tu cruel perfidia. Por tu inteligencia selectiva,... Por tu puritanismo faláz (si, posiblemente por eso es por lo que más te odio). Por querer ser faro de luz, ignorando las sombras largas que vos misma emitís.

Porque llevo tu sangre. Porque tengo cosas tuyas. Porque posiblemente me convierta en algo similar a vos algún día,... y porque tengo terror de que eso mismo ocurra.
Pero no es suficiente, no. No alcanza. Porque nada se compara con esto.
...
Porque te odio. Y porque, posiblemente, la historia se repita, y sea yo blanco del mismo sentimiento. Y vea éstos ojos que hoy contemplan éstas letras, y oiga teclear éstas manos que hoy teclean éstas teclas, pero ésta vez conmigo del otro lado.
Te odio... Eslabón en la cadena del odio.

Realmente te odio.

Porque, después de todo, solo te importás vos misma (como yo).


?/10/10
 

By A.H.

"Conciencia de la conciencia"

Tengo un mal día.
Más crap para la colección.



Camino sola. Porque todos lo hacemos desde el principio, y todos lo hacemos hasta el final. Porque estamos solos, aún en los momentos de mayor intimidad, aún en los de mayor compañía, aún en los momentos más sublimes... (o los más descarados y oscuros); siempre estamos solos.
Más aún, camino sola. Porque no has llegado a tiempo, o porque me he ido antes de que llegaras. Porque no te he encontrado en tus ojos, en tantos otros ojos. No te he encontrado en tu voz; en tus manos, y en tantas otras manos. ¿En tu cuerpo acaso?... Mejor no seguir. En tus labios.
Pero no te he encontrado, y ya no sé ni me importa si lo haré o no jamás nunca.
Porque, aún, de tu mano, aún camino sola.

¿Lo recuerdas¿ "No importa si vivo o si muero, si tú o yo. Porque siempre, siempre, estaremos juntos, unidos... Y siempre estaremos solos (y separados)."


Lo recuerdas. Estés donde estés, lo recuerdas. No podría borrarsete de la piel, sea cual sea la tuya. Jamás del alma. Jamás del corazón. No de tus labios. No de tu memoria, hecha y deshecha, y vuelta a hacer desde cero por la dialéctica del mundo, el devenir de la historia (y dentro de la misma, "tu" y "mi" historia), el flujo de nuestras vidas.

Está en tí, en alguna parte, dormido, como también estarás tú dormido en alguna parte a éstas horas (¿O despierto? ¿O con quién? Pero no a mi lado), acurrucado tal vez, o tal vez pensando lo mismo, despierto.

Camino sola, así como también caminarás tú solo, quieras aún, o no, engañarte. Quieras o no caminar. Caigas, te levantes, caigas,... caiga yo. Estaremos solos; y puedo perderme ya entre la multitud, la marea de rostros, sin sentir de nuevo soledad, ya que nos acompañará por siempre. Nuestro punto en común, esa conciencia, ese nexo, y nuestra unión a través del vacio último y final.


Me despido de tí.

Hasta siempre; hasta nunca.
Tuya. Pero siempre y solo de mí misma.


?/?/10
 

By A.H.

"Una vez más,..."

"Una vez más,estoy sola..:" -dijo ella.
"Una vez más..." -mientras la multitud se movía a su alrededor.
En aquella oficina gris, de pisos destrozados, Nathalia despertaba
para seguir durmiendo por siempre.
El mundo que le dió forma
Gritos, palabras, papeles, sirenas,
risas a espaldas de voces telefónicas.
El mundo que le dió forma,
y el que se la devoraba cada día.

"Una vez más estoy sola..." -y no por primera vez.
"Una vez más estoy sola..." -y no por última.

?/?/10

By A.H.

"Alquimia acelerada"

Pobre, como ultimamente todo aquello que escribo. Pero es lo que hay. Lo que me salio en 10 minutos mas o menos luego de recordar una charla.


Alquimia. Es todo a cuanto me has reducido. Todo a cuanto de mi, mi ser entero, me he visto obligada a retrotraerme. A aquél punto, aquella práctica. Porque no ha quedado de mi existencia otro vestigio en pie que mi voluntad, férrea como el mismo devenir, inquebrantable, incorruptible, sempiterna; pero mi voluntad, ella y no más. No. No más nada de mi. No. Casi ni éstas palabras.

Alquimia.
Porque ahora me encuentro sola en las ruinas de lo que fue nuestro mundo. Porque tus palabras son sus fastasmas, y los restos de tí sus disvaliosas reliquias. Porque nuestros versos, nuestras caricias, nuestros momentos más trascendentes, son hoy como pinturas añejas en las paredes descascaradas de los edificios de nuestros sueños. Edificios abandonados por sus habitantes en mitad de la noche hecha día, vacios de ánima... vacíos de aquél ¨tú y yo¨. Vacio todo de ti... (Vacio).


Alquimia. Porque me veo obligada a vagar por una ciudad-laberinto que ya no reconozco. Atravezando calles desiertas y destrozadas, y boulevares desgastados. Caminos de piedritas que alguna vez yo tracé junto a tu mano, y hoy ya ni reconozco qué piedra puse, ni dónde está esa o aquella.

No. No. Ya no la reconozco, ciudad ajena. Ciudad extraña. Ciudad sin corazón. Ciudad sin tí,...

Alquimia. Porque se ha roto aquél artilugio mágico que en mi interior ardía y bullía con la fuerza de mil soles, y que a través de su cristal podía yo comprender los arcanos glifos (tan simples, tan sencillos) que se dibujaban en tantos códices vitales de nuestras bibliotecas interminables, pero tan pequeñas que cabían en un cajón. Códices de una (o a lo sumo unas pocas) hoja. De servilletitas de papél dobladas sacadas de algún bar al que habremos ido juntos. De cartas. De retazos de diarios con bordes escritos. De hojas de carpetas, y hasta de una hoja de árbol.

Todo aquello ha quedado en donde aquella fuerza misteriosa que animaba mi artilugio se ha ido. Porque... veo aquello, y no comprendo. Repaso las letras, y no entiendo. No puedo desentrañar su significado,... No puedo encontrarme ya en ello, ni en aquella a quien fue dirigido.

Alquimia. Porque finalmente, y luego finalmente, me encuentro aquí, igual de sola que lo antes dicho, e igual de sola de lo que alguna vez antes estuve. Igual... Que antes de empezar de la mano tú y yo éste gran círculo. Usando mi vil hechicería para tornar en sombras concretas el caos y el vacio, y tejer de nuevo aquellas ropas que alguna vez quemé. Volver a coser mis alas, volver a coser mis miembros. Volver a fraguar mi piel contra el yunke de "éste Mundo", y volver a convertir el veneno dulce en agua.

Porque me toca ahora, y sola de nuevo, volver a reconstruir lo que tu tormenta de verano ha arrasado. Alquimia; ingeniería inversa de los dioses. Alquimia; porque ya no soy princesa de nadie, y he de volver a ser rana.

Aquí te dejo, al menos, el último beso antes de ya no ser yo.

Que las carrozas vuelvan a ser calabazas,... 


?/?/10

"by A.H."

"A ti, que no existes"

A tí, que no existes...


"¿Qué puedo decirte ya? ¿Qué puedo?
Si acaso necesito de ti, ser cuidada. Mi piel necesita ser querida, mi alma besada. Necesito de ti... realmente necesito. ... Pero no, no puedo caer otra vez. No puedo.
Y sin embargo sueño por las noches a veces con poner mis manos frías y mínimas en las tuyas cálidas, fuertes, suaves, grandes,...contenedoras; entre todo este ruido y esta tormenta que me rodean permanentemente, tus manos. Sueño, y no sé si sueño o estoy despierta, o si acaso deseo lo uno o lo otro. No sé qué quiero.
Pero si lo sé. No deseo verte nunca más. Ni que encantes y rondes mi alma, ni que como un fantasma cuando cierro los ojos aparescas en mi corazón. Porque como siempre, como luego siempre, tú, como los otros, también te irás un día. Cerrarás la puerta e irás en busca de aventuras, de tierras lejanas, de un destino, un sueño....y no seré yo (aunque tú has sido el mío tanto tiempo...). ¿Tal vez irás también en busca de otros rostros, otras bocas, otras manos, cansado ya de estas que a ti se te regalan porque te aman? ... Si, tan solo pensar eso. También en algún momento lo harás.

Pero que sensación tan sublime e irreal el acariciar tu cara, el sentir el contacto áspero de tus mejillas a medio afeitar, el sentir el perfume de tus cabellos y el sabor de tus besos o tu frente. Que ambrosía, que veneno poderoso....revuelve mi estómago y mis entrañas, y ya no sé si es amor, deseo, o que realmente estoy muriendo disuelta por dentro.
Apoyar mi cabeza en tu pecho y sentir el latido profundo de tu corazón, e inundarme de tu dulce y terránea escencia, allí, en las colinas de hierro de tus biceps (de hombre de ciudad).

...Y al mismo tiempo, o inmediatamente luego, cuando la adictiva droga hipnótica termine, saber o intuir que llegará pronto o tarde el momento en que tu calor y tu ruido humano se transformen en gélido invierno, silencio y ausencia. Que el hueco de tu cama ya no estará lleno, si no vacio, y con una mínima mujer que se acurruca dentro, intentando llenarlo para hacer de cuenta que aún sigues allí, y aprovechando que aún tu olor no se va del todo para recordarte.
Saber que tus palabras pueden ser como la lluvia cálida de primavera, o como golpes de trueno para mi alma,...pero que la ausencia de ellas es como látigos fuego para todo mi ser entero, parte por parte (porque parte por parte mi ser entero te extrañará...todo). Que tus manos pueden ser el cielo, o a lo que me rindo y confieso esperando el dulce perdón...pero que su falta es como la falta de oxígeno sin el que muero ahogada. Que tu espalda fuerte (o no, porque es tuya pero mía, y por más que no sea fuerte para mi lo es todo) es mi suelo, mi lecho, ...o a veces mi techo que se mueve para quererme....pero que el no tenerla es y será (porque te irás...lo sé, te irás.) como el no tener planeta.

¿Qué hacer? ¿Qué decirte?
Vivir por un tiempo que empieza y que, como todo, terminará....o no vivir jamás nunca. No puedo decidir si probar beber de tu copa y comer de tu plato, porque sé que me volveré adicta y que como siempre, llegará el momento en que esté sola en la calle de piedra, sin mi casa (que eres tú), sin comida, y sin nada que beber. Sola, en un mundo de arena sin fin. Sola en un mundo sin soles gemelos de color azúl, ni sonidos de aves graves, ni aromas de flores de diversas especies y árboles de maderas fuertes.
Morir, o no haber vivido. ...
Si te conociera creo que prefiriría no existir."


?/?/2008

"by A.H."