sábado, 19 de noviembre de 2011
"Cuento de las Cuatro Estaciones"
Un retazo de algo viejo. Tiene ya como 4 años; quizás más. No recuerdo cuándo lo escribí, pero si recuerdo que fue posterior a leer "La Pasión Turca", un libro cuya estética literaria me marcó un tiempito. Ahora, revolviendo papeles, lo volví a encontrar.
Recuerdo haberlo publicado, creo, en algún lugar más. Si mal no recuerdo, incluso en un foro de Ogame, pero la verdad se me hace difícil recordar ya dónde precisamente.
Preludio:
Si... A veces suele suceder. Creo que estas cosas un@ no se las espera cuando todo empieza. Siempre vemos a la otra persona como alguien especial, alguien unic@ y fuera de serie. Incluso llegamos a decir que es "lo mejor que me pasó en la vida", y que "agradezco a las desgracias del pasado, de lo contrario no sería quien hoy soy en realidad, ni estaría a tu lado".
Primavera:
Creemos que podemos amar de por vida. Morir de amor, de dulzura. Ya no vemos como antes entonces, cuando todo empieza. Ya no. Somos otras personas, vemos diferente, sentimos diferente, y nuestro pasado lo pisamos, sin piedad, sin remordimiento, lo condenamos. Ya, lo que antes era guerra y poder y un nuevo amanecer, caiga quien caiga, ahora es otra cosa, y los problemas del mundo ya no nos tocan. Volamos, "tú y yo", alto, muy alto, más allá de las nubes, como aves. No queremos ni tenemos nada que ver con las peleas de los mortales.
Sólo hay para nosotros una búsqueda de un lugar tranquilo donde vivir, y el sueño de algún día (o no) ver a pequeñas copias del rostro de quien amamos correr los suelos lustrados de algún lugar, y resbalar tonta y chistosamente. Comer chocolates sin engordar, encender la tele solo para pensar que es una basura y marearnos y hundirnos en los ojos de quien está a nuestro lado, probar cerezas de sus labios, y vainillas de sus manos,... sentir que el tiempo es injusto y se pasa rápido, y temerle a la muerte más que a una factura de teléfono (que obtuvimos así gracias a él/ella), porque el teléfono va y viene, y la muerte en cambio nos quita a nuestro ser amado de nuestro lado. El tiempo nos roba momentos, nos roba tiempo suyo (de él/ella), pero nuestro.
Que bello, que lindo, ver crecer las flores en pleno invierno, o sentir el placer del sol cuando todos se achicharran con 45º a la sombra. Y si hace frío traer mantas para enterrarnos abajo juntos, mintiendo que la temperatura es fiebre en verdad y así faltar a donde sea, que solo se cura con mimos.
Que cierto. Cada uno con sus manías, pero todos con algo similar.
Verano:
Y vienen los planes, las salidas más lejos, las cosas complicadas pero hermosas. Cada vez tejemos más redes juntos, y nos complementamos más. Descubrimos todo lo descubrible del otro, y no dejamos nada. Aún si eso significa no dormir días seguidos, queremos saberlo todo, y todo nos parece hermoso,...aún si en otro tiempo lo vimos como un defecto. Ahora en cambio le vemos algo útil en plan maestro de título "Nosotros". Si, lo vemos como algo perfecto. Ese defecto o cosa extraña TENÍA que estar ahí, porque si no, nada sería tan hermoso. Eso nos sirve juntos. Y si duele la cura está en las palabras y los besos de él/ella.
Ahora corremos. Ahora saltamos, viajamos, nadamos, nos movemos. Tan rápido como sea posible, no sea que alguien más quiera tocarnos y/o atraparnos con alguna red. Nadie debe ni puede o podrá romper nuestro hechizo, nuestra burbuja. Ahora estamos juntos, y "por siempre".
Nos falta poco para el anillo. Lo tenemos guardadito, sin que el otro se entere dónde. A cada instante queremos darlo, pero siempre "es mejor ver luego a qué viene. Se pone mejor cada día y quiero estar segur@".
Pero Dios,...como lo disfrutamos, no tiene idea nadie. Y si algo sale mal, si hay alguna discusión, se arregla con chocolates o en la cama o el sillón,...o con una película en el cine (si,....ESA que tanto queríamos ver juntos...¿o acaso no somos iguales y nos complemetamos a la perfección?...somo almas gemelas, claro).
Dulce tiempo que jamás va a terminar,....
Otoño:
...y sin embargo como te extraño, tiempo querido. Pero no. Si alguna vez me da tristeza o ganas de llorar, no es él/ella, soy yo, que no me adapto, que no veo bien las cosas. Si, tengo que esforzarme más. Tengo que demostrarle que mi amor es el más fuerte, el mejor, que nadie puede darle más cosas ni mejores que yo, y que nadie se entregará más. Tanto así amo que te entrego mis armas. Tomá; si algo puede matarme es esto. Por eso tenelo vos en tus manos.
...
Es decir. Si algo puede matarme, tenelo vos, porque a vos confío tanto de mí que decir mi existencia entera es poco. Te daría mis entrañas, mi inconciente, mi ser entero. ...Y a su forma, según cada uno, mi útero, o mi capacidad para tener hijos. Soy de ti. Tienes mi vida. Amame más, por favor, que hace frío. Tu calor ya no es como antes,...cierra la puerta, y no dejes entrar a los de afuera, amigos o enemigos, pero al mismo tiempo no te prives de dejar entrar a quien tú y solo tú quieras.
Yo ya dejé mis amigos. No me sirven...aunque los conozca hace 23 años (más de los que tengo de vida). En ti encuentro mi mundo. A veces hay nubes, pero si cierro los ojos e imagino que se van, pues se van. Me acurruco en tu pecho y ya no más.
No me pongas cara triste. ¿Te lastimé? Ay, perdón...¡a mi me duele más! y no es mentira. Si te veo llorar, siento que asesiné a Dios, y merezco el infierno. A veces juego con cuchillos pensando en si debiera matarme. Te amo, si tú mueres, yo moriré peor. Tu dolor es el mío al cuadrado...
(dolor...dolor. Una nueva palabra que nunca pensé que existiese en nuestro mundito aparte. Ahora se incorpora como algo extraño. Un enemigo contra el que ni tú ni yo, nación aparte, tenemos armas. Vino, y no sabemos qué hacer, ni si se quedará o no.)
Ahora nuestro cristal está fisurado. Nuestro espejo que nos devolvía solo felicidad al mirar en él no es el mismo. La imágen está alterada. Pero es lindo verlo igual a veces (a veces...porque algunos días ya no lo miramos. Venimos cansados del trabajo y de los estudios. Solo queremos dormir en los brazos del otro, o a veces solos.)
Invierno:
...Aunque hace ya 2 noches que no duermo a tu lado. ¿Dónde andas?... Tienes amig@s nuevos. Son agradables. ¿Algun@ tiene pareja?... No, no. No es que te persiga. Jamás. Solo por curiosidad.
Y dime...¿me amas? "respuesta X...a lo que sigue: Yo más amor mío".
Pero ya no todo es como antes. Ya no me llamas tanto. No me envias mensajes o mails, ni poemas (aunque sean escritos por autores famosos y no por tus manitos lindas...que no sé ya dónde andarán). No haces garabatos diciendo que soy yo con esa prenda que me regalastes, ni comiendo espaguetis como "La Dama y el Vagabundo". No. Ahora solo hablas de otras cosas. Reimos juntos, pero me parece que tu risa es de vidrio pulido, y la mía también. Adornos, pero no reales.
Por dentro me corroe la angustia. Te amo....¿pero tú cuánto a mi? ¿Me habré pasado con lo que te di? ¿o por el contrario alguien te da más que yo?... ¿Habré dejado de darte lo que de mi te gustaba y lo que te enamoró?...¡¡Por favor dimelo...!! Siento mis manos congeladas, y mis lágrimas, que ya no te muestro, son de tinta china de delineador (porque ya no sé cómo atraer tu atención...que te gustaba natural antes).
Y si otr@ te gusta...dimelo igual, que te amo de todas formas.
No me dejes. Por favor, no me dejes. O dejame y olvidate de mi, para que tus amigos no digan más, ni hablen más. Si te molesta o te invade mi nombre, dejame. ¡¡ Y no me lastimes más por favor!! Me estás matando. Nunca te he hecho daño, pero tú me traspasas con lanzas a veces y me clavas en la pared. ¿Qué he hecho para eso? ¡¡Dime!! Y no, deja...no grito. Disculpa. En serio. Olvidalo, no es nada.
¿Yo?...Estoy bien. No me pasa nada. Mira como sonrio. A tu lado soy felíz... (...si, pero ¿me quieres?...seguro que si, pero no sé,...¡no sé!).
Eclipse:
Deja ya. Ya no sé si te amo o no. Pero si sé. Te amo. Me muero por tí, pero quiero irme. Me duele. Me parte el alma. Algún día nos volveremos a ver, y volveremos a empezar. QUe donde fuego hubo cenizas quedan... (eso a la gente normal, porque mi amor por tí siempre fue una fogata a tal punto que podía derretir hierro en ella....duradera, fiel...eso fue).
Deja ya. Mirame. Por favor, concedeme tus luceros, pero no me digas nada que mi alma se quiebra como el vaso de vodka.
Ahora en mi mesita siempre hay alcohol. Ahora ya no duermes en mi cama. Te has vuelto a tu hogar,...y yo me quedé aquí. Mirando los rincones vacios de ti, cómo se mueren los fantasmas de nuestros recuerdos de tristeza al extrañarte. Yo te extraño, pero no lo diré ahora. Mejor cuando sea propicio. Me verás como débil, como estúpid@. Siempre fuistes mejor y más inteligente. Sacabas menos nota para hacerme sentir bien seguro. Pero eras luz. Mi luz,...y lo sigues siendo.
¿Pero qué digo?....tengo que aparentar que te odio. Llamaré a mi amig@ y le contaré, solo para que te insulte en mis oidos y me haga olvidarme...aunque sé que lloraré luego.
Despedida:
Así, tú y yo nos encontramos, y tú y yo nos separamos. Con cosas lindas, con cosas feas. Nuestro camino fue...pero no sabemos bien qué fue...ni si se repetirá o no. Me hubiese gustado que me dijeses más seguido que me amabas.
Siempre que hay un encuentro hay una despedida. Es una ley universal. Nunca creí en ella, pensaba que yo era la excepción. Ahora entiendo que el universo es un maestro implacable, aunque amable. Aunque ame a otra persona, siempre serás a quien más amé.
By A.H. ?/?/¿2006-8?
Dedicado a vos, Nathy (también). La verdadera, ya que yo siempre a tu lado seré la falsa.
De tus manos aprendí tu estilo, que ahora es mío a mi forma. Me diste, con nada, lo más importante.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Como lo dicho en "T!",... Yo misma no soporto las cantidades monstruosas y repulsivas de azúcar que derrochaban mis palabras en aquél entonces.
ResponderEliminar